Muertes ejemplares
En Muertes ejemplares Wittkop presenta al lector una galería de estampas fúnebres tan exquisitas como perturbadoras, cinco desapariciones ambientadas en distintos lugares y épocas: la exuberante selva malaya, los bucólicos paisajes del Rin, la portuaria y mercantil ciudad de Baltimore, los túneles infectos que se ramifican en el subsuelo neoyorquino y el lujoso y cruel corazón del París dieciochesco. Ya sea fruto del azar, de la fatalidad o de una voluntad secreta, la manera en la que estos personajes abandonan el mundo proyecta un interrogante sobre sus vidas y parece esbozar una verdad profunda sobre el (sin) sentido de la existencia.
Con una prosa refinada y cruel, la autora retrata estos finales trágicos, donde la muerte se convierte en un acto estético y revelador. Un libro que explora la fragilidad humana y la belleza oscura de un destino inevitable.
Gabrielle Wittkop (Nantes, 1920-Frankfurt, 2002). Su estilo rico y suntuoso, así como su temática, recuerdan a la obra del Marqués de Sade, de Lautréamont o de Edgar Allan Poe. Lectora precoz, a los 6 años ya disfrutaba de los clásicos franceses, a los 20 había leído toda la gran biblioteca paterna de su casa natal en Nantes, con una especial predilección por el siglo XVIII. Para entonces, Francia estaba ocupada por los nazis. La casualidad llevó a Gabrielle a conocer en París a un desertor alemán, homosexual, Justus Wittkop, con el que se casaría al terminar la guerra, un matrimonio que Gabrielle calificó como un «enlace intelectual». La pareja se instaló en Alemania donde Gabrielle residió hasta su muerte. Esta mujer asombrosa, viajera empedernida, que recorrió todos los rincones del mundo, que afirmaba su total ausencia de sentimientos religiosos, su disgusto por la familia y su desprecio por todo nacionalismo, se dará muerte a los 82 años, para evitar la terrible degeneración que le prometía un cáncer en fase avanzada. Es autora entre otras novelas de Le nécrophile (1972), La mort de C.(1975), Sérénissime assassinat (2001), La marchande d’enfants (2003).
TRADUCCIÓN
Lydia Vázquez Jiménez es Catedrática de Filología Francesa en la UPV/EHU. Especialista en literatura libertina y estudios de género, imparte clases de traducción general y literaria. Lydia cuenta con una larga experiencia como traductora de literaturas francesas y francófonas. Ha traducido a Poussin, Diderot, Rousseau, Baudelaire, Balzac, Apollinaire, Desnos, AndréGide, Crébillon, Annie Ernaux, Abdelá Taia.



