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El Premio Nobel de Literatura 2022 ha sido concedido a la escritora francesa Annie Ernaux.El [...]

El impecable debut literario de Meryem Alaoui nos ofrece en De la boca del caballo sale la verdad una colorida panorámica de la [...]

Dentro del proyecto de publicación de la obra completa de Annie Ernaux, Cabaret Voltarie presenta "Los armarios vacíos".

Los armarios [...]


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Cabaret Voltaire publica Évariste la segunda novela de François-Henri Désérable.

A los quince años, Évariste Galois descubre las matemáticas; a los dieciocho, las revoluciona; a los veinte, muere en un duelo. Trató a Raspail, a Nerval, a Dumas, a Cauchy; vivió la Revolución de 1830; conoció la cárcel, el milagro de la última noche, el amor; y murió al alba en el claro de un bosque. Este es el relato de esa vida fulgurante, de ese crescendo atormentado al compás de furiosas pasiones. Se ha dicho de Galois que fue a las matemáticas lo que Rimbaud a la poesía.

«He hecho algunos descubrimientos relacionados con el análisis. Unos, conciernen a la teoría de ecuaciones; otros, a las funciones integrales. Espero que alguien saque provecho descifrando todo este galimatías.» Testamento matemático de Évariste Galois

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Cabaret Voltaire publica No he salido de mi noche, emocionante relato de Annie Ernaux sobre la enfermedad de Alzheimer sufrida por su madre.

«Mi madre sufrió la enfermedad de Alzheimer a principios de los años 80. Finalmente tuve que ingresarla en una residencia de ancianos. Siempre que volvía de mis visitas, necesitaba escribir sobre ella, sobre su cuerpo, sus palabras, el lugar donde se encontraba. No sabía que aquel periodo me conduciría hacia su muerte, en 1986.»

«No he salido de mi noche» son las últimas palabras escritas por la madre de Annie Ernaux. Contienen todo el dolor de una mujer en el comienzo de su enfermedad y simbolizan el largo y doloroso trayecto que se anuncia para el enfermo de Alzheimer y su familia.

«Al hacer públicas estas páginas, las revelo tal y como fueron escritas, fruto del estupor y el trastorno que entonces sentía yo. No he querido modificar nada al transcribir aquellos momentos en que me quedaba junto a ella, fuera del tiempo, de todo pensamiento. Había dejado de ser la mujer que había conocido, que velaba por mi vida, y sin embargo, bajo ese rostro inhumano, por su voz, sus gestos, su risa, era mi madre, más que nunca.»

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Cabaret Voltaire publica Canción dulce de Leila Slimani, novela ganadora del último premio Goncourt. Con 450.000 ejemplares vendidos hasta el momento en Francia, Canción dulce se ha convertido en la novela, escrita en lengua francesa, más leída en el país vecino el año pasado.

Myriam, madre de dos niños, decide reemprender su actividad laboral en un bufete de abogados a pesar de las reticencias de su marido. Tras un minucioso proceso de selección para encontrar una niñera, se deciden por Louise, que rápidamente conquista el corazón de los niños y se convierte en una figura imprescindible en el hogar. Pero poco a poco la trampa de la interdependencia va a convertirse en un drama.

Con un estilo directo, incisivo y tenebroso en ocasiones, Leila Slimani despliega un inquietante thriller donde, a través de los personajes, se nos revelan los problemas de la sociedad actual, con su concepción del amor y de la educación, del sometimiento y del dinero, de los prejuicios de clase y culturales.

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Tras El sabbat, Maurice Sachs confiesa en La cacería el tramo final y más abyecto de su vida. Ahora se presenta, por primera vez, en castellano, con introducción de Alfredo Taján y traducción de Lola Bermúdez Medina. 

En este relato descarnado Maurice Sachs narra sus años en el París de la Ocupación con la aspereza acostumbrada y sin importarle el qué dirán acerca de su vileza y de la refinada criminalidad de muchos de sus actos. En 1949, Gaston Gallimard, que tanto había renegado de Sachs, publicó La cacería, al aroma del éxito que venían cosechando los títulos póstumos del satánico autor. La cacería se ha venido considerando como una continuación de El sabbat, es decir, la autobiografía en estado puro, la memoria considerada como una de las Bellas Artes. Sachs consiguió escandalizar de nuevo, mostrándose como un personaje malsano, como un exquisito y siniestro escritor. Completan estas memorias las cartas que Sachs envió al final de su vida al filósofo Yvon Belaval desde el campo de trabajo de Hamburgo.

Cuanto más se ahonda en la personalidad y en la obra de Maurice Sachs más se llega a la náusea y al horror. Cuanto más se penetra en Sachs más se profundiza en las miserias del ser humano. Sin embargo, hay dos aspectos de su producción literaria que son lo bastante sólidos para matizar todo lo demás. Se trata, por este orden, de su prosa, poseedora de un brillo demoledor, y segundo, de su cruda franqueza, en una época, la de los años veinte, treinta y cuarenta del pasado siglo, en que pocos autores se enfrentaron a sí mismos, y en ocasiones contra sí mismos, con tantísimo descaro y desparpajo. (Alfredo Taján)