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Tras El sabbat, Maurice Sachs confiesa en La cacería el tramo final y más abyecto de su vida. Ahora se presenta, por [...]

Cabaret Voltaire publica la nueva novela de Annie Ernaux. Aparecida en Francia en abril de 2016, se ha convertido en el éxito editorial de la [...]


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Eva Cantón / El Periódico

La escritora y periodista francomarroquí Leila Slimani (Rabat, 1981) ha logrado este jueves el premio Goncourt, el más relevante de las letras francesas, con su segunda novela, ‘Chanson douce’ -editada por Gallimard y que en España publicará en febrero Cabaret Voltaire-, una narración sobre la inquietante deriva de una niñera asesina. Se trata de una obra audaz que disecciona las ambigüedades de la compleja relación que une a unos padres de buena familia con la persona que cuida de sus hijos.

Sonriente a su llegada al restaurante Drouant, donde se reúnen los diez miembros del jurado encargado de pronunciar el fallo, Slimani ha dedicado el galardón a sus padres, que le han transmitido, ha dicho, “el amor por la literatura y la libertad”.

Su padre falleció hace diez años y su madre, movida por el presentimiento de que su hija se haría con el premio, cogió un avión a las 4 de la madrugada para viajar a París desde Marruecos. “Estoy muy contenta, muy emocionada por recibir un premio tan prestigioso”, ha comentado rodeada de cámaras.

Además de cautivar al jurado, el relato de Slimani ha sido bien acogido por la crítica y se sitúa ya en el décimo puesto de las obras más vendidas. La joven escritora aparecía en todas las quinielas como favorita frente a los otros tres finalistas que competían por el Goncourt: Catherine Cusset, Régis Jauffret y Gaël Fraye.

Tras haber sorprendido hace dos años con 'Dans le jardín de l’ogre’ (En el jardín del ogro), el periplo de una burguesa adicta al sexo que será llevada próximamente al cine, Slimani explora en ‘Chanson douce’ las contradicciones de la sociedad actual con un relato implacable sobre las relaciones de dominación. Construido como un 'thriller', la novela ofrece también una clave de lectura sobre la lucha de clases.

“El estilo seco y cortante de Leila Slimani, en el que se deslizan brillos de poesía tenebrosa, impone desde las primeras páginas un suspense cautivador”, ha señalado Gallimard. La autora trabaja ahora en su tercera novela pero no ha querido desvelar el tema. “No lo diré porque soy muy supersticiosa”, ha confesado.

Si la idea de ‘Dans le jardín de l’ogre’ le surgió a Slimani mientras criaba su bebé viendo las noticias del sórdido ‘affaire’ protagonizado por el exdirector del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss Kahn, la obra premiada nació de un suceso ocurrido en Nueva York en el 2012, el de una niñera que intentó quitarse la vida tras cometer un doble infanticidio.

“Es una novelista de gran talento que logra contar sus historias con enorme pudor y eficacia”, ha comentado a EL PERIÓDICO el escritor marroquí, miembro del jurado y premio Goncourt 1987 Tahar Ben Jelloun, satisfecho de pasar el testigo a una compatriota.

Slimani se convierte, además, en una de las once mujeres que integran el palmarés del que forman parte Simone de Beauvoir, Marguerite Duras o Lydie Salvaire, escritora de origen catalán premiada en el 2014 por ‘No llorar’. En el 2015, el Goncourt fue para el autor residente en Barcelona Mathias Enard por ‘Brujula’. Dotado con la cantidad simbólica de 10 euros, el galardón suele traducirse en un gran éxito de ventas.

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Tras El sabbat, Maurice Sachs confiesa en La cacería el tramo final y más abyecto de su vida. Ahora se presenta, por primera vez, en castellano, con introducción de Alfredo Taján y traducción de Lola Bermúdez Medina. 

En este relato descarnado Maurice Sachs narra sus años en el París de la Ocupación con la aspereza acostumbrada y sin importarle el qué dirán acerca de su vileza y de la refinada criminalidad de muchos de sus actos. En 1949, Gaston Gallimard, que tanto había renegado de Sachs, publicó La cacería, al aroma del éxito que venían cosechando los títulos póstumos del satánico autor. La cacería se ha venido considerando como una continuación de El sabbat, es decir, la autobiografía en estado puro, la memoria considerada como una de las Bellas Artes. Sachs consiguió escandalizar de nuevo, mostrándose como un personaje malsano, como un exquisito y siniestro escritor. Completan estas memorias las cartas que Sachs envió al final de su vida al filósofo Yvon Belaval desde el campo de trabajo de Hamburgo.

Cuanto más se ahonda en la personalidad y en la obra de Maurice Sachs más se llega a la náusea y al horror. Cuanto más se penetra en Sachs más se profundiza en las miserias del ser humano. Sin embargo, hay dos aspectos de su producción literaria que son lo bastante sólidos para matizar todo lo demás. Se trata, por este orden, de su prosa, poseedora de un brillo demoledor, y segundo, de su cruda franqueza, en una época, la de los años veinte, treinta y cuarenta del pasado siglo, en que pocos autores se enfrentaron a sí mismos, y en ocasiones contra sí mismos, con tantísimo descaro y desparpajo. (Alfredo Taján) 

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Cabaret Voltaire publica la nueva novela de Annie Ernaux. Aparecida en Francia en abril de 2016, se ha convertido en el éxito editorial de la temporada con más de 100.000 ejemplares vendidos en solo unos meses.

«He querido olvidar a aquella chica. Olvidarla de verdad, es decir no querer escribir más sobre ella. No pensar más que debo escribir sobre ella, sobre su deseo, su locura, su estupidez y su orgullo, su hambre y su sangre cortada. Nunca lo he conseguido.»

En Memoria de chica, Annie Ernaux se sumerge en el verano de 1958, el de su primera noche con un hombre, en la colonia de S, en el Orne. Una noche que le iba a dejar una marca indeleble, que iba a perseguirla durante años. Hasta la valiente decisión de reconstruirla escribiéndola, ayudada por fotografías y cartas recuperadas, sumida en una búsqueda: la de sus antiguos amigos y amigas, la de Él, ese primer hombre, pero sobre todo la de sí misma, aquella Annie del 58 que tanto le cuesta entender a la Annie actual, en un vaivén implacable entre el ayer y el hoy.

«Annie Emaux es el nombre de un rompecabezas cuyas piezas ensamblan, libro a libro, para formar una de las mayores obras de nuestra época. Sus lectores no se equivocan, ya se cuentan por centenares de miles. Memoria de chica es un milagro de dignidad, de integridad y de inteligencia.» Grégoire Leménager/ L’Observateur

«Un magnífico relato donde Annie Ernaux explora una época crucial de su vida.» Raphaëlle Leyris/ Le Monde des Livres

 «En cuerpo y alma. Annie Ernaux recuerda los estupores y temblores de su carne y de su alma de chica.» Sébastien Lapaque/ Le Figaro Littéraire

«La escritura de Annie Ernaux es ahora más que nunca contemporánea. Es la ocasión de medir la importancia de su obra y cómo ha marcado a la generación más joven, de Edouard Louis a Virginie Despentes pasando por Emmanuel Carrère o Didier Eribon.» Nelly Kaprièlian/ Les Inrockuptibles

«Exploradora del alma. La autora construye una gran obra artística y carnal, atada a la incertidumbre.» Christine Ferniot/ Lire

«Un libro sublime, que añade una pieza maestra al conjunto de la obra de Annie Ernaux.» Dorothée Werner/ Elle

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Con esta novela, escrita a los veintiséis años, François-Henri Désérable entró a formar parte de la prestigiosa lista de autores de la colección Blanche de Gallimard. Muestra mi cabeza al pueblo obtuvo el Premio Amic de la Académie française, el Premio littéraire de la Vocation y el Premio Jean d’Heurs de novela histórica.

1793, la Revolución convulsiona París; la guillotina se ha convertido en protagonista. Son los años del Terror. Danton es llevado al cadalso; los Girondinos celebran su última cena en la Conciergerie; María Antonieta en su celda ansía otro final; Charlotte Corday va a pagar por el asesinato de Marat y Adam Lux, enamorado, será condenado por la vehemente defensa pública que hace de la joven… La cuchilla espera a Robespierre, al marqués de Lantenac, al poeta André Chénier y a Lavoisier, el más grande genio francés del siglo. Vivimos con ellos los días, los momentos, previos a que su cabeza caiga en el cesto del verdugo y sea mostrada al pueblo.